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viernes, 19 de marzo de 2010

Sorteo de cuartos

Por JMHulme:

El sorteo no ha favorecido al Barça en absoluto, aunque por otro lado ningún aficionado debería quejarse. Me explico.
Teniendo en cuenta cómo han quedado los emparejamientos, yo diría que el equipo mejor posicionado es el Manchester United. El Bayern no es, o no debería ser, rival para los chicos de Ferguson. Incluso suponiendo que Rooney deje de marcar goles cada vez que tose (está que se sale el cabrón), los ingleses posiblemente pasarán por encima de los alemanes. Y en semifinales además el Manchester se enfrenta al vencedor del Olympique – Girondins, que ya me dirás tú. Yo todavía no me explico que haya dos equipos franceses en cuartos, me parece alucinante que vaya a haber uno de ellos en semifinales. No sé, ¿no hay algún modo de eliminarlos a los dos de una tacada? Todo esto dicho desde el respeto y la consideración que me merece el fútbol francés, del cual reconozco haber visto un partido entero en... bueno, en toda mi vida, en realidad. Cuando quiero disfrutar de fútbol amateur voy a ver a los cadetes del equipo del barrio.
Siempre desde el respeto por los gabachos, claro.
Resumiendo, podemos contar con que uno de los finalistas sea el ManU.
Y aun así el Barça puede darse con un canto en los dientes. De acuerdo, el Arsenal es un buen equipo, pero no es el Manchester o el Inter. De los 3 difíciles es quizá el menos complicado, hoy por hoy. Cuidado, eso no significa que los cabrones no puedan echarnos de la Champions.
Si tuviera que apostar lo haría (qué cojones condicional, posiblemente lo haré) por el Barça por una razón bien simple. El Arsenal es de los equipos ingleses el que desarrolla un juego más parecido al del Barça; pero enfrente tiene precisamente al verdadero dueño de ese tipo de juego, el Barça de Guardiola. Si intentan disputarnos la pelota allá ellos, donde Wenger tiene a Cesc y Nasri nosotros tenemos a Xavi e Iniesta, y si su estilete es Arshavin el nuestro es Messi... Eso si no se lesiona ninguno, entonces acabaríamos comparando a Chygrinski con Vermaelen o algo así de cutre. Puta plantilla corta de los huevos...
Suponiendo que el Barça pasara (a día de hoy auguro un 1-2 para la ida y un 3-1 a la vuelta) nos encontraríamos al Inter de Milán. Perdón, al ganador del Inter - CSKA.
Carcajadas.
Vaaale, el Inter ya es semifinalista. Ahora la cosa se pone seria. Les ganamos en la liguilla, pero ellos derrotaron al Chelsea y eso es algo a respetar. Todo el mundo se esperaba ver a los tanques azules en cuartos como mínimo.
Para el hipotético enfrentamiento Inter-Barça, a diferencia de contra el Arsenal, prefiero no pronosticar nada. No porque no me atreva, al fin y al cabo la prudencia no se cuenta entre mis defectos (“¿qué? ¿qué dices que me faltan? ahora vas a ver, gilipollas, yo me tiro de este puente y de los que haga falta, ¡maricón el último!”), sino porque faltan bastantes semanas y a saber cómo estarán las cosas para entonces.
Lo que sí es seguro es que un Inter-Barça, como ya vimos en la liguilla, arrastra consigo un importante ruido mediático. Que si el enésimo retorno de Mou, que si vendetta, que si duelo Ibra-Eto’o... Un poco de pereza sí que da.
Un último consejo para acabar. Comprad entradas para la final en el Bernabéu, un Manchester United – Barcelona es algo que merece la pena verse en directo: eso sí, luego no quiero quejas si el partido termina siendo un infumable Girondins – CSKA.

Conclusiones del sorteo

Cosas buenas: Evitamos el Manchester United. Jugamos cuartos y semis con la vuelta en casa. Al Manchester le veríamos en la final, cuanto más tarde mejor. Y en cambio a Mourinho no le tendríamos en la final, lo cual es un alivio porque ese tío en 90 minutos solamente es un peligro.

Cosas malas: No somos el Manchester y no tendremos sus “rivales”. En el Bernabéu no seríamos locales; eso sí hubiera sido un puntazo...

jueves, 18 de febrero de 2010

La moral puritana

Por JMHulme:



Fabio Capello, seleccionador inglés, le ha quitado el brazalete de capitán a John Terry.


John Terry recibiendo el premio a Mejor Papá del 2009. En serio.


¿El motivo? Se ve que el jugador se había liado con la ex mujer de un compañero suyo, Wayne Bridge. Es decir, un motivo deportivo de peso.
Ups, no, que no es un motivo deportivo. Debe de tratarse de una cuestión de feeling.
Ups, no, que el feeling es patrimonio de Guardiola. Entonces, sólo puede tratarse de una cuestión de (signo de exclamación) moral puritana (signo de exclamación).
Vale que Terry está casado, pero lo que debería ser un asunto privado entre Terry y las chavalas o como máximo tema de cotilleos para los programas de sobremesa ingleses se ha convertido en una cuestión de interés nacional. Parece que puede afectar sobremanera a la selección inglesa. El tan cacareado “sargento de hierro” Capello ha resultado ser una pedazo de nenaza impresionante y se ha plegado a los deseos del populacho. La excusa es que entre Terry y Bridge podría haber problemas porque Vanessa Perroncel (la ADÚLTERA) fue novia del segundo. Pff. ¿Desde cuándo la selección inglesa se rige por el Código de los Colegas?-


Al menos Ancelotti se ha comportado y Terry sigue siendo el capitán del Chelsea. Manda huevos, a pesar de lo mal que me caen los blues creo que esta temporada estoy moralmente obligado a apoyarlos. Mientras en Inglaterra se entretienen con estas chorradas hay otro lugar en el mundo del fútbol (es decir, Europa; nadie me va a convencer de que en otros continentes hay ligas competitivas de este deporte) afectado por los tentáculos insidiosos del puritanismo. Italia. ¡Italia! Increíble, pero cierto. La patria de Rocco Siffredi y de Sabrina Salerno, sin ir más lejos, ahora va y se transforma en una avanzadilla del Apocalipsis Puritano al que se aboca el fútbol. ¿Exagero? En absoluto. La Federación Italiana de Fútbol va a sacar una nueva normativa por la cuál blasfemar podrá ser castigado con tarjeta roja; también serán sancionados los jugadores que muestren en sus camisetas interiores mensajes personales. Si esto último se hiciera en Inglaterra Terry perdería la posibilidad de pedir perdón a su novia con un bonito mensaje en rotulador sobre su camiseta empapada en sudor (¿hay algo más romántico?).
Bah. No se puede blasfemar, liarte con otras mujeres que no son la tuya significa perder el brazalete de capitán... Inglaterra e Italia han caído. Aspaña resiste, todavía. ¿Dónde atacará la próxima vez la Moral Puritana?
No en Alemania. Al menos, mientras Lehman siga en activo:



viernes, 22 de enero de 2010

Derby lombardo

Escribe JMHulme, el hasta el momento único seguidor del blog. XD
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Buenos días.
Este domingo (día 24) se juega el derby milanés, el Inter de Milán contra el Milan que viste de rojo y negro. El Inter llega 6 puntos por encima de los rossoneri, pero resulta que éstos llevan jugado un partido menos. Es decir, calculadora en mano: si el Milan ganara el derby, y suponiendo que el partido que les falta por jugar se saldara también con victoria.... ¡por los clavos de cristo!, el Milan empataría a puntos con el Inter. Quién lo hubiera dicho a principio de temporada.
(Nota. Mientras, calculadora en mano, llenaba pizarra tras pizarra de fórmulas y ecuaciones para hacer el cálculo de puntos que acabo de explicar, se me ha ocurrido algo: ¡así es como pasan la temporada los merengones!, intimando con los números, que desde luego en su caso son compañía más agradable que el juego de su equipo.)
Bueno, voy a tomar partido en este derby. Quiero que gane el Milan ¿Por qué? Ahí van mis tres razones. Es más, son las tres razones por las que todo el mundo debería ir al menos esta vez con el Milan. Ale:

1. El efecto geriátrico.
En el 2009 vi dos superpelículas que hicieron crecer mi respeto por la condición viejuna: Up y Gran Torino me encantaron y las dos tenían protagonistas con más años que articulaciones sanas. Hay que tenerle respeto a lo viejo; es más, lo viejo mola. ¿Por qué sino la gente iba a seguir follando? Con la de tiempo que hace que se inventó el sexo, cualquiera diría que ya debería haber pasado de moda. Pues no, porque lo viejo mola. Cantidubi.
Y para viejos, ahí tenemos a la plantilla del Milan. Nesta y Seedorf con 33 años, Gattuso y Ambrosini con 32, Pirlo con 30, sin olvidar los 36 tacos de Inzaghi. Traen un jugador a media temporada para reforzar el equipo, ¿a quién? David Beckam, 34 años. ¡Eso es coherencia!
Piensa en tu padre, en tu abuelo, en ti mismo si lees esto desde la residencia; sé milanista.

2. El efecto guardería.
¿Hay algo que mole más que lo viejo, lo dinosáurico, lo inzaghiano? Sí, ¡lo joven! Lo nuevo mola porque es fresco, está lleno de energía y esperanzas, pero sobretodo porque no huele a naftalina ni se pasa el día quejándose de la próstata. Y si queremos juventud, ¿qué mejor que fijarnos en el Milan? Sin duda, su entrenador Leonardo es uno de los más jóvenes de Europa. 40 añitos tiene, está hecho un yogurín. De hecho, Paolo Maldini se retiró la temporada pasada cuando se dio cuenta de que iba a tener un entrenador más joven que él mismo.
Piensa en tus hijos, en el coche que acabas de comprarte, en ti mismo si lees esto en una pausa entre video porno y video porno; sé milanista.

¿Todavía alguien duda de que lo mejor que puede hacer es apoyar al Milan este fin de semana? Ahí va la razón definitiva:

3. Ronaldinho, o el factor old rockers never die.
“Te has equivocado, lo del efecto geriátrico está unas líneas más arriba” me dice mi hermana cuando espía por encima de mi hombro para ver qué estoy haciendo. “Cállate”, le respondo yo, amable, “y tráeme otro gintonic”.
Ronaldinho está de vuelta cuando nadie esperaba volver a verle. Como Leonard Cohen, que este año estuvo dando conciertos porque por culpa de su agente o su contable, no lo sé, se ha quedado sin pasta. Solo que el brasileño vuelve a los escenarios no por el dinero sino porque quiere estar en el Mundial (Probablemente. La verdad es que no tengo ni la más remota idea de porqué Ronaldinho ahora hace las cosas bien. Pero las hace). Ya hay voces que plantean que no es una idea descabellada esa de tener a Ronnie retozando en los partidos de la canarinha... incluso hay exaltados que aseguran que Dinho cumpliría mejor que Kaká, bastante apagado en el Madrid. Claro que esto último puede que lo leyera en algún sitio el 28 de diciembre, ahora no me acuerdo.


La cosa es que el viejo Ronnie ahora es el nuevo Dinho: máximo goleador del Milan con 9 goles, líder de asistencias de toda la Serie A (lleva 8) y ahora parece que le da por meter hat-tricks... Esto es lo que decía La Gazzetta dello Sport de su actuación del otro día contra el Siena, (traducido por www.milanadictos.com/)
Ronaldinho 8,5 – San Siro lo admira como el sol, exclamando: “¡Y también se mueve!”. Sí, ahora se libra de los contrarios. Tres goles y magia. Dinho vs Maicon: ¿quien se lo va a perder?
Lo del sol y tal tiene gracia si no se traduce, en el original dicen “Eppur si muove!”, que es lo que dijo bajito Galileo cuando le torturaron los de la iglesia; ahora ya sabemos a qué se refería. ¡Ronaldinho se mueve!
Y éste es el resumen del partido del Milan contra el Siena. Lo destacable no son los goles, sino lo que falla Dinho. En esas oportunidades que desaprovecha se ve a un jugador que tiene la portería en la cabeza, que desborda (¡eppur si muove!) y que incluso intenta adornarse.


Ya lo último. El factor Dinho arrastra consigo el factor Eto’o, que juega para el Inter. Ronaldinho vs Eto’o, la batalla continua. Así el derby tendrá el toque picante de morbo que necesita. Para los culés, elegir favorito para este derby viene a ser como elegir entre Eto’o y Ronaldinho, igual que en los viejos tiempos. A mí me gusta Eto’o, pero también Ronaldinho; y éste sacó al Barça del fango, así que lo siento pero en mi corazoncito hay más espacio para Ronnie. Ay, que me emociono.
Por otro lado, el camerunés representa en cierto modo los valores del tesón, el sacrificio, el esfuerzo y la ambición; el brasileño es el talento marinado en alcohol a ritmo de samba. Yo tengo claras mis simpatías en este particular enfrentamiento de simbologías...

martes, 15 de diciembre de 2009

Vamos a sacar conclusiones

Por JMHulme, El invitado:



Bu-buenos días
Messi lleva 3 o 4 partidos fallando en el uno contra uno ante los porteros. Tengo una duda ¿se pueden sacar conclusiones de esto o han sido casualidades? Es que no ha fallado ni una ni dos ni tres… sino tres veces él solo contra el portero. Incluso el mejor jugador del mundo puede cagarla, lo que es curioso es que estas cagadas hayan sido consecutivas. Cuidado, cuando digo cagadas hablo específicamente de estas acciones, porque la actuación global de Messi en estos partidos ha sido buena, muy buena contra el Depor por ejemplo. Y no obstante cuando ha estado delante del portero la portería se le ha hecho pequeña y el guardameta enorme.
Yo creo que han sido cosas puntuales, así que no voy a sacar conclusiones. Lo que no entiendo es porqué en este caso no parece lógico sacar conclusiones y en otras ocasiones sí, incluso con datos más tontos. Por ejemplo, el Barça mete en dos partidos seguidos sendos goles a balón parado y, wow, la estrategia de Pep está dando sus frutos. O al revés, dos partidos seguidos recibimos goles de córner y resulta que Pep y su marcaje zonal hacen el ridículo. Este año no tanto, pero la temporada pasada el temita dio para muchos artículos y muchos minutos de tertulia en radios y teles. Menos mal que Guardiola tiene las ideas claras y sabe que esas cosas van como van y que la mayoría de las veces no hay tanta relación causa-efecto como da a entender la prensa.
Una cosa que dice a menudo Guardiola es algo así (cita requerida): “Sí, nosotros preparamos las jugadas de estrategia en los entrenamientos, pero luego en el campo los jugadores hacen poco más o menos lo que les sale de los huevos. Pero como igualmente marcan, yo contento”
Lo de sacar conclusiones sesgadas en base a unos datos escogidos es entretenido, pero a veces hay quién no pilla la broma. Por ejemplo:
Hace mucho, mucho tiempo, había en el Barça un entrenador llamado Frank Rijkaard. Un tipo con rizos, no sé si alguien le recordará, ganó 2 Ligas y una Champions y se decía que era aficionado a la hierba.

El amigo Frankie

Este hombre ganó los títulos mencionados en 2005 y 2006, en su segundo y tercer año en el Barça. Los dos siguientes años en Barcelona antes de que optara por irse de año sabático fueron penosillos.
Resulta que su segundo entrenador en las temporadas 04-05 y 05-06, las de los títulos, fue un señor llamado Henk Ten Cate, por cierto recientemente cesado de la banqueta del Panathinaikos. Ten Cate se fue después de la Champions de París, 2006, y el Barça dejó de ganar. Ésta “y” es de enumeración, tengo dos datos y los expongo en una misma frase: “soy tonto y me gusta cómo juega el Madrid”. No digo que haya relación entre ambos hechos. Bueno, en el ejemplo que he puesto sí la hay. Pero hubo gente que sí creyó que había relación entre la marcha de Ten Cate y los fracasos del Barça. La frase “Ten Cate era el bueno” es una síntesis bastante aproximada de lo que de vez en cuando se decía en el cuarto y quinto años de Rijkaard y lo más curioso es que había gente que lo decía en serio. “Claro, tío, ¿no ves que mientras Ten Cate estuvo ganamos y cuando se fue perdimos? ¡Es evidente!"

Henk Ten Cate, él era el bueno


Lo que estos adoradores de Ten Cate (creo que ahora son una secta pero están intentando que les reconozcan como religión) preferían olvidar es que hay otra persona cuyo paso por el Barça coincidió con los años de los títulos. Y además coincidió exactamente, vino él y ganamos, se fue él y perdimos; Ten Cate en cambio estuvo también la temporada 2003-2004, en la que no se ganó nada. ¿Quién es este talismán del éxito?


La "Gashina" de los huevos de oro

¡Sí! Maxi López himself. Una leyenda para los culés, sin duda, aunque es probable que pocos le recuerden. Ahora es más famoso por su novia Wanda Nara que por sus goles, pero seguro que sigue por ahí desplegando el juego que maravilló el Camp Nou. Creo que ahora juega en el Gremio de Porto Alegre, o eso dice la Wikipedia.
Por eso, si alguien dice “el bueno era Ten Cate” yo grito “¡el bueno era Maxi López!” y me quedo tan ancho.



No sé que porqué le gusta tanto a Frankie

jueves, 3 de diciembre de 2009

La imagen

De nuevo el coleguilla:

Buenos días.
Nirvana fue el grupo emblema del grunge. Fue gracias a ellos, o por su culpa, que se puso de moda en los 90 el ir sucio y greñudo. Otra cosa que hicieron, aunque tal vez menos trascendente, fue convertir la música alternativa en... en no-alternativa, básicamente. De pronto Smells Like Teen Spirit sonaba a todas horas en Los 40 Principales y había más adoradores de Kurt Cobain que de Pet Shop Boys.
Cobain no llevaba nada bien esta fama repentina. Sobretodo, tenía problemas respecto a sus fans. Lo que él decía era algo así como que, de pronto, resultaba que la misma gente que unos años antes le golpeaban y le insultaban en el instituto ahora saltaban y movían arriba y abajo la cabeza en primera fila de sus conciertos. Puede decirse que al cantante y guitarrista de Nirvana no terminaban de gustarle la nueva legión de fans llegados con Nevermind. Por eso en su siguiente disco (In Utero, 1993) trataría de alejarse de ellos y del sonido comercial que les había atraído.

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Ahora, fútbol. Exactamente igual que un grupo de música, los clubes de fútbol no pueden controlar quienes son sus aficionados. En todas partes cuecen habas, dicen, lo que creo que significa que la mala hierba, aparte de que nunca muere, te la puedes encontrar hasta en el jardín más cuidado. Los Boixos Nois del Barça o los hooligans más violentos de Inglaterra, por ejemplo, todos ellos son una mancha para la imagen de su club. Si pudieran, las directivas de los clubes no dudarían en controlar qué tipo de escoria anima a su equipo, pero sólo pueden controlar quién se hace socio o quién paga abono, no al pirado que en el bar de debajo de su casa se pone a insultar a los negros-maricones-judíos-comunistas con una bufanda del Barça al cuello. Esas cosas dan mala imagen a los equipos.
Me imagino a los altos cargos de, yo que sé, ¿el Glasgow Rangers mismo? tirándose de los pelos cada vez que ven a uno de sus supporters en la tele bailando con una farola mientras sostiene una jarra de cerveza y llama bastardas a las palomas.

¡Fucking basterds!

Los mandamases del futbol odian a las aficiones, pondría la mano en el fuego. Para ellos no son más que una muchedumbre ruidosa y quejica que les impide gestionar a placer el club como lo que realmente es, o creen que es, una empresa. Lo divertido es que ningún club de fútbol puede pasar sin su afición, ni siquiera el Chelsea o el Manchester City, por poner dos ejemplos de clubes juguete en manos de multimillonarios. Son las aficiones, en su infinita variedad de borrachos, exaltados y papamoscas, los que llenan los estadios, pagan por ver los partidos en la tele y compran el merchandising de los patrocinadores. Aunque no seamos conscientes de ello, los aficionados les tenemos cogidos por las pelotas. Bueno, más o menos.
Quiero poner un ejemplo de aficionado vergonzante, de esos que por sí solos ensucian la imagen del club de forma indeleble. Hablo de Franco, el dictador. Era merengue, y eso no es algo que un culé rencoroso como yo pueda pasar por alto; pero no sólo yo recuerda que la afición blanca cuenta entre sus filas un tipejo de esa calaña. Voy a ponerme en pie y a entonar esos versos henchidos de sabiduría popular:
“Franco, Franco, tiene el culo blanco...”
Luego la canción da una explicación a tan anodino cromatismo. Resulta que su mujer, muy pulcra ella, lo lava con Ariel. Pero podría haberlo lavado con cualquier otro detergente y el resultado hubiese sido el mismo. Blanco. No azul y grana, no. Blanco.
Esto es una afición de la que sentirse orgulloso:





JMHulme

sábado, 28 de noviembre de 2009

Save Mourinho

Debido a la actividad frenética del blog, me doy un respiro y un amigo trabaja (?) hoy por mí:


Buenos días
Hablar a toro pasado es muy fácil, ¿verdad? Por eso, como no me gustan las cosas difíciles, voy a hablar a toro pasado.
El martes 24 antes del partido del Barça se mascaba la tragedia en el ambiente. La gente veía peligrar la clasificación del Barça para la fase final de la Champions. Intenté levantar el ánimo de mi hermana, al menos, y al más puro estilo castrense me puse a arengarla: “¿quién juega esta noche, soldado?” “¡señor, el Barça, señor!”, bien, respuesta correcta, toma una galleta, “¿y quién va a ganar?” “¡el Inter!”. Me cago en la puta...
Más o menos esas eran las sensaciones de la gente. El Barça iba a perder y a quedar virtualmente apeado de la Champions. Las bajas y el empate días antes en Bilbao no ayudaban a ser optimistas, precisamente. Pero resulta que el Barça no perdió. Ganó 2-0 y el partido fue sorprendentemente plácido.
Ahora no tendría ninguna gracia ponerse a cantar las alabanzas del equipo o de Guardiola (¡presidente-entrenador ya mismo!); no, lo que toca hacer ahora es defender a Mourinho. Y sin ironía, ojo, en serio. Le llamaré Mou porque es más corto.
Mucha gente opina que Mou es el superentrenador del siglo XXI: no importa lo que tú o yo creamos, lo que cuenta es lo que creen los directivos que le están pagando 10 millones por temporada. Luego hay otro sector, el que suele sentenciar con una sonrisita despectiva que está “sobrevalorado”.
Bueno, pues yo digo que es un buen entrenador, incluso si me apuras un muy buen entrenador. Y voy a respaldar mis palabras de la mejor manera posible, tergiversando a mi antojo la realidad:
En el primer partido de liguilla esta temporada Inter y Barça empataron a cero. Los analistas hablaron de duelo de entrenadores, un duelo que obviamente había acabado en tablas. Hasta los ignorantes de la táctica futbolística supimos ver que en aquél partido ambos entrenadores habían metido mucha mano. El Barça contaba con Ibra y Messi y no supo vencer a un Inter bien ordenado atrás, que no dejaba espacios, patatín, patatán. Lo que sea.
En el partido del 2-0 Messi y Zlatan se quedan en el banquillo en previsión de la visita el fin de semana del Malig... quiero decir, del Madrid. Sin ellos el Barça gana y el Inter da penica. De nuevo mi hermana: “ay, pues estaría bien que Eto’o metiera un gol, pobrecillo”, eso desde el minuto 35. Imaginaos hasta qué punto veía ganado el partido.
Repasemos. Barça con todos los jugadores disponibles, duelo táctico, empate a cero. Barça sin los megacracks, un 2-0 facilito... a ver, ¿qué coño significa eso? Pues fácil, que Mourinho en este segundo partido estuvo tácticamente a la altura del betún. ¿Es que no ves, alma de cántaro, que Alves le está ganando la espalda a Chivu una y otra vez? ¿O a Iniesta entre líneas, que te está destrozando? Que me lo tengan que explicar a mí pase, pero él entiende mil veces más que yo de estas cosas y aun así no movió un dedo...
Que sí, que es muy fácil hablar a toro pasado y que en vivo es del todo distinto... nah, excusas. Alto y claro, Mou la cagó.
Repasemos one more time: De un partido a otro hay dos diferencias fundamentales, que Ibra-Messi no juegan y que Mou se vuelve tonto. Una es a favor del Inter y la otra a favor del Barça. Pero la que más pesa es la segunda, ¿por qué? Fácil. Porque el Barça es un equipazo y el Inter “sólo” un muy buen equipo, lo que significa que el Barça puede pasar sin dos piezas clave y el Inter tiene problemas si a su entrenador le duele ese día la cabeza: explicado más llanamente, por si lo lee un merengue, la noticia no es que el Barça ganara 2-0 al Inter, sino que empatara a 0 hace unas semanas.
El empate a 0 fue mérito de Mou. El 2-0 fue lo normal, la lógica del fútbol.
Y por eso, que hay que ver lo que me alargo, insisto en que si el entrenador falla, a su equipo se lo comen. El tío es bueno. Sobrevalorado quizá, pero eso es problema de los que le pagan los 10 o 12 millonacos al año, no mío.
Nada de esto quita que Guardiola sea dios encarnado y que no me gustaría tener a Mou de entrenador del Barça, como tampoco afecta al hecho indiscutible de que este domingo al Madrid le van a caer 5. Hat-trick de Bojan Krikik.
Ale.